Sanbokyodan Mushinkan Dojo

jueves, 28 de noviembre de 2013

Enseñanzas de un Guerrero - Lealtad

Una de las virtudes del Bushido, que todo practicante de artes marciales debería poseer, es Chugo o lealtad. En esta ocasión quiero rescatar del libro "Las Enseñanzas de un Guerrero" el pasaje relativo a este aspecto. Un aspecto tan fundamental, que no se puede entender que un bushi, que literalmente significa "el que sirve", carezca de la lealtad que se espera de él.



"Kakubei era tan leal al señor Tadatoshi como los demás servidores y, al contrario que otros, no se esforzaba por superar a los demás en la demostración de su lealtad. Desde el punto de vista de la administración rutinaria, los hombres que como él eran en conjunto mucho más satisfactorios que los agitadores que trataban de realizar hazañas espectaculares."

Hosokawa
Hosokawa Tadatoshi era un importante vasallo de Tokugawa Ieyasu, el cual le requería a menudo en el castillo de Edo por deberes oficiales. Era un hombre astuto, de profundas miras, amante del estudio de los clásicos confucianos, así como de las artes marciales.

Uno de los samuráis más cercanos a Tadatoshi era el leal Kakubei, cuya agudeza, penetrante y molesta al mismo tiempo, le convierten en el brazo derecho de Tadatoshi. Pese a la aparente humildad, su perseverancia y lealtad están fuera de discusión, sin que le haga falta alardear de ellas. Aún más, la solidez de Kakubei se demuestra esplendidamente en la administración rutinaria, en la que se revela como el hombre en punta de su señor.

Las personas como Kakubei son unos colaboradores ideales, más allá de las épocas. En la elección de los subordinados, es fácil hacerse embaucar por las apariencias y la verborrea, al igual que en otras muchas facetas de la vida, por ejemplo, en los negocios. La esencia es la parte de juicio más importante, por la cual el empresario competente debería fijarse más bien en las cualidades profundas de sus colaboradores que en lo visible, a menudo falto de consistencia. Los subordinados halagadores, a largo plazo se manifiestan como unos sicofantes que intentan trepar sin los más mínimos escrúpulos. Utilizan la debilidad humana de sus superiores por los elogios, como un trampolín para alcanzar metas inmerecidas, así como no se olvidan de tratar de rebajar a los compañeros o a sus subordinados. Cuando su conveniencia lo exige, se prodigan en pelotillas, esforzándose para impresionar mediante acciones - a veces modestas - que son infladas desproporcionadamente para elevarlas al rango de hazañas. Pero, a la primera de cambio, no se lo piensan dos veces en traicionar, delatar y desacreditar a los demás, incluso a quienes les apoyaron. Estos colaboradores son muy peligrosos porque su lealtad y diligencia no son más que el reflejo de su incontrolable ambición personal  debidamente maquillada.

Zen y Artes Marciales (II)

Continuando en el conocimiento del zen y las artes marciales hoy os vuelvo a traer un capítulo de este gran libro, que tanto me ha ayudado a conocer y comprender un poco más no sólo el mundo del zen y del budo, sino también todo este complejo mundo que nos rodea.


Los siete principios 

La  fusión del Budismo y del Shintoismo permitió la creación del Bushido, la Vía del samurai. Se puede resumir esta Vía en siete puntos esenciales:

Kanji de Bushido (En tela)
Bushido
1.  Gi: la decisión justa en la ecuanimidad, la actitud justa, la verdad. Cuando debemos morir, debemos morir.

2.  Yu: la bravura teñida de heroísmo.

3.  Jin: el amor universal, la benevolencia hacia la humanidad. 

4.  Rei: el comportamiento justo, que es un punto fundamental.

5.  Meyo: el honor y la gloria.

6.  Makoto: la sinceridad total.

7.  Chugo: la devoción, la lealtad.


   Estos son los siete principios del espíritu del Bushido. Bu: artes marciales. Shi: el guerrero. Do: la Vía.

La vía del samurai es imperativa y absoluta. La práctica, al venir del cuerpo a través del inconsciente, es fundamental en ella. De aquí la gran importancia dada a la educación del comportamiento justo.  

Las influencias entre el Bushido y el Budismo han sido recíprocas. Pero el budismo ha marcado al Bushido en cinco aspectos: 

      a)    El apaciguamiento de los sentimientos

      b)    La obediencia tranquila de cara a lo inevitable. 

      c)     El dominio de sí ante cualquier acontecimiento. 

      d)     La intimidad más grande con la idea de la muerte que con la de la vida. 

      e)     La pura pobreza.


Antes de la Segunda Guerra Mundial, el Maestro Zen Kodo Sawaki daba conferencias a los más grandes maestros de artes marciales, a las más altas autoridades del Budo. En occidente, confundimos artes marciales y artes de la guerra; pero en japonés es: la Vía. En occidente, estas artes marciales, tan en boga, se han convertido en un deporte, en una técnica sin el espíritu de la Vía. 

En sus conferencias, Kodo Sawaki decía que el Zen y las artes marciales tienen el mismo sabor y que están en unidad. En el Zen, como en las artes marciales, el entrenamiento cuenta mucho. ¿Cuánto tiempo hay que entrenarse? Muchas gentes me han preguntado: “¿Durante cuantos años tengo que hacer zazen?”. Yo respondo: “Hasta la muerte.” Entonces mis interlocutores no están ya tan satisfechos. Los europeos quieren aprender rápidamente, algunos incluso en un solo día. “He venido una vez y he comprendido”, ¡dicen ellos! Pero el dojo es diferente de la universidad. 

También en el Budo hay que continuar hasta la muerte.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Zen y Artes Marciales (I)

Hoy he querido rescatar un pasaje de uno de mis libros favoritos, de uno de esos que lo lees una y mil veces, y de los que cada cierto tiempo vuelves a leer para encontrar tus respuestas; se titula Zen y Artes Marciales, y está escrito por el maestro zen Taisen Deshimaru. Espero que os guste y que os permita contemplar el Budo con una visión diferente a la que inicialmente se posee cuando uno se introduce en esta práctica.



Taishen Deshimaru-Röshi
El maestro Taishen Deshimaru
La noble lucha del guerrero
   
El Budo es la vía  del guerrero: reagrupa el conjunto de artes marciales japonesas. El Budo ha profundizado de manera directa las relaciones existentes entre la ética, la religión y la filosofía. Su relación con el deporte es muy reciente. Los textos antiguos que consagrados a el conciernen esencialmente a la cultura mental y a la reflexión sobre la naturaleza del yo: ¿Quién soy yo?
  
En japonés, Do significa la Vía. ¿Cómo practicar esta Vía? ¿Por qué método se la puede obtener? No se trata solamente del aprendizaje de una técnica, de un wasa, y aun menos de una competición deportiva. El Budo incluye artes como el kendo, el Judo, el Aikido, y el Kyudo (tiro con arco) Ya que en el Budo no se trata solamente de competir, sino de encontrar paz y dominio de sí.
   
Por consiguiente Do es la Vía, el método, la enseñanza para comprender perfectamente la naturaleza del propio espíritu y del propio Yo. Esta es la vía del Buda, la Butsu Do, que permite descubrir realmente la propia naturaleza original, despertarse del sueño del ego adormecido (nuestro yo estrecho), y alcanzar la más alta y la más total de la s personalidades. En Asia esta Vía se ha convertido en la moral más elevada y en la esencia de todas las religiones y de todas las filosofías. El Ying y el Yang del Yi-King o “la existencia es nada” de Lao Tse, encuentra aquí sus raíces.
  
¿Qué quiere decir esto? Que se puede olvidar el cuerpo y el espíritu personal: alcanzar el espíritu absoluto, el no-ego. Armonizar, fusionar el Cielo y la Tierra: el espíritu interior deja pasar los pensamientos y las emociones. Es libre de su alrededor. El egoísmo es abandonado. Tal es el origen de las filosofías y de las religiones en Asia. El espíritu y el cuerpo, lo exterior y lo interior, la sustancia y los fenómenos: estos pares no son dualistas ni opuestos, sino que forman una unidad sin separación. Un cambio, sea cual sea, influencia siempre todas las acciones, todas las relaciones entre todas las existencias. La satisfacción o la insatisfacción de una persona influencian a todas las demás personas. Nuestras acciones personales y las de los demás están en relación de interdependencia.
  
“Vuestra felicidad debe ser mi felicidad, y si lloráis, o lloro con vosotros. Cuando estáis tristes, tengo que entristecerme, y cuando sois felices, debo ser feliz también.” Todo esta ligado, todo se une en el universo. No se puede separar la parte del todo: la interdependencia rige el orden cósmico.
  
En cinco mil años de historia oriental, la mayoría de los sabios y de los filósofos se han concentrado sobre este espíritu, sobre esta Vía, la han transmitido.
  
El Shin Jin Mei1 , libro muy antiguo de origen chino, dice: “Shi Do Bu Nan...” la vía mas alta no es difícil, pero no hay que elegir. No hay que tener preferencias, ni gusto ni disgusto. El San Do Kai2 dice también: “hay separación como entre una montaña y un rió si tenéis ilusiones.”
  
El Zen significa el esfuerzo del hombre practicando la meditación, el zazen. Esfuerzo para alcanzar el dominio de los pensamientos sin discriminación, la conciencia más allá de todas las categorías, englobando todas las expresiones del lenguaje, Esta dimensión se puede alcanzar por la práctica del zazen y del Bushido.
 


1 Ver Textes sacres du Zen. Vol.II, ed.Seghers. Paris
2 O “La esencia y los fenómenos se ínterpenetran”, ver La Patrique du Zen por T.Deshimaru, ed.Seghers.